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CARLOS CASTILLA DEL PINO RECUERDA EL HOMENAJE A ANTONIO MACHADO DE FEBRERO DE 1966 EN BAEZA



"El homenaje que se proyectaba era en sí mismo muy sencillo, pero era evidente que se pretendía poner en un compromiso al gobierno: se trataba de colocar la cabeza en bronce de don Antonio Machado, esculpida por Pablo Serrano, en un lugar de las afueras de Baeza por donde él solía pasear por las tardes para contemplar el perfil de las lejanas sierras que desde allí se divisan, o, en dirección opuesta, las puestas de sol. El lugar era efectivamente muy propicio para aliviar la melancolía que acompañó a  Machado durante su estancia en Baeza, al regreso de Soria, tras la muerte de Leonor. Todavía, en aquellos años sesenta, Baeza era un prodigio de melancolía, sobre todo en la parte alta, que, desde la silenciosa y abandonada plaza de la Catedral, esconde, en un trazado irregular, callejuelas con alguna casa solariega ruinosa, de la que sólo se conserva el dintel o la fachada con su escudo nobiliario…"

Y cuenta cómo contribuyó desde Córdoba a su organización, la llegada el día de antes a Úbeda, el recital de Raimon en el Parador, su diálogo con el teniente de los "grises" en el punto donde debería haberse celebrado el homenaje, la carga y cómo algunos falangistas quisieron sumarse -pistolas en mano- a la represión desde el Casino, entre otros recuerdos.
 


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AUTOBIOGRAFÍA DE ANTONIO MACHADO ESCRITA EN BAEZA EN 1913

AUTOBIOGRAFÍA DE ANTONIO MACHADO 
ESCRITA EN BAEZA EN 1913

Biografía

Nací en Sevilla el año de 1875 en el Palacio de la Dueñas. Anoto este detalle no por lo que tenga de señorial (el tal palacio estaba en aquella sazón alquilado a varias familias modestas) sino por la huella que en mi espíritu ha dejado la interior arquitectura de ese viejo caserón. En mi próximo libro hablo de él, sin más datos que mis recuerdos infantiles.
Desde los ocho a los treinta y dos años he vivido en Madrid con excepción del año 1899 y del 1902 que los pasé en París. Me eduqué en la Institución Libre de Enseñanza y conservo gran amor a mis maestros: Giner de los Ríos, el imponderable Cossío, Caso, Sela, Sama (ya muerto), Rubio, Costa (D. Joaquín —a quien no volví a ver desde mis nueve años—). Pasé por el Instituto y la Universidad, pero de estos centros no conservo más huella que una gran aversión a todo lo académico. He asistido durante veinte años, casi diariamente a la Biblioteca Nacional. En 1906 hice oposic…

BIBLIOGRAFÍA DE JOSÉ RODRÍGUEZ MOLINA RELACIONADA CON LA HISTORIA Y CULTURA DE BAEZA

José Rodríguez Molina, Profesor Titular de Historia Medieval de la Universidad de Granada, ha dedicado gran parte de su larga y profunda actividad investigadora al mejor conocimiento de la historia y cultura de Baeza, entre otros dominios de estudio históricos relacionados con Jaén, Granada y Andalucía, generales y particulares como, por ejemplo, sus estudios de frontera. De sus más de 150 estudios publicados, ofrezco la siguiente selección (para un acceso a la lista completa de sus publicaciones, véase

http://www.medievalugr.es/index.php?option=com_content&view=article&id=6:curriculum-de-jose-rodriguez-molina&catid=4:area-de-historia-medieval)


Introducción al estudio del obispado de Baeza-Jaén, según el Códice Gótico del siglo XIII de la Catedral de Jaén, Granada, 1972, 250 págs. (Inédito).

El obispado de Baeza-Jaén en la Baja Edad Media. Aspectos económico-sociales, (Resumen de Tesis Doctoral), Universidad de Granada, 1974, 40 págs.

"Patrimonio eclesiástico del obispad…

UN TEXTO DE QUEVEDO EN CONTRA DE LUIS PACHECO DE NARVÁEZ

A las espaldas de Reinaldo estaba,
más infame que azote de verdugo,
un maestro de esgrima que enseñaba
nueva destreza, a güevo y a mendrugo:
don Hez, por su vileza, se llamaba,
descendiente de carda y de tarugo,
a quien, por lo casado y por lo vario,
llamó el emperador Cuco Canario.
Era embelecador de geometría,
y estaba pobre, aunque le daban todos;
ser maestro de Carlos pretendía;
pero, por ser cornudo hasta los codos,
su testa ángulos corvos esgrimía,
teniendo las vacadas por apodos;
éste, oyendo a Reinaldos, al instante
lo dijo al rey famoso Balugante.
Díjole Balugante al maestrillo
(pasándole la mano por la cara):
«Dile al señor de Montalbán, Cuquillo,
que mi grandeza su inquietud repara;
que pretendo saber, para decillo,
si en esta mesa soberana y clara
se sientan por valor, o por dinero,
por dar su honor a todo caballero».
Reinaldos respondió: «Perro judío,
dirás al rey que, en esta ilustre mesa,
el grande emperador, glorioso y pío,
honrar todos los huéspedes profesa;
que, después…