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ANTONIO MACHADO Y BAEZA, PERSONAJE Y ESPACIO NOVELESCOS EN 'NIDO REAL DE GAVILANES', DE SALVADOR GONZÁLEZ ANAYA

En el Instituto de Baeza [Alonso] se hizo bachiller fácilmente; que en el saber no tuvo límites y a todas las asignaturas se aplicaba con devoción. Estudió francés con Machado, el poeta taciturno de Galerías, por aquel tiempo catedrático, y le acompañó muchas tardes a pasear por la Montalvas. De él aprendió cosas sublimes nada concordes con la cátedra que explicaba en el Instituto; por ejemplo: a amar el paisaje que, desde algunos sitios de las murallas desplegábase en la diaprura de sus profundos horizontes más allá del Gaudalquivir, cantado en estos versos por don Antonio:

El río va corriendo,
entre sombrías huertas
y grises olivares,
por los alegres campos de Baeza.
Tienen las vides pámpanos dorados
sobre las rojas cepas.
Guadalquivir, como un alfanje roto
y disperso, reluce y espejea
Lejos, los montes duermen
envueltos en la niebla,
niebla de otoño

   Y a más de esto, le enseñó al doncel, sin alardes, a venerar los arqutipos de la arquitectura beatiense, deteniéndose con frecuencia ante algunas portadas de la Basílica; y en la extraña casa del Pópulo, erigida con materiales de la que fue ciudad de Cástulo; y ante la gótica fachada del palacio de Benavente que afeó la centuria decimonona, recargándolo con balcones y cristaleras de mal gusto; y frente al edificio que para cárcel -pétreo primor del siglo quince-, construyó el maestro Valndelvira, discípulo de Miguel Ángel; y en el magnífico Instituto, con fastos de gloriosa Universidad que regentó como patrono el venerable Juan de Ávila; y en los escudos de infanzones, y en los joyeles platerescos, y en tanta maravilla como hacen de Úbeda y Baeza -las dos ciudades de la Loma-, relicarios de viejos siglos.

SALVADOR GONZÁLEZ ANAYA

 

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ESCRITA EN BAEZA EN 1913

Biografía

Nací en Sevilla el año de 1875 en el Palacio de la Dueñas. Anoto este detalle no por lo que tenga de señorial (el tal palacio estaba en aquella sazón alquilado a varias familias modestas) sino por la huella que en mi espíritu ha dejado la interior arquitectura de ese viejo caserón. En mi próximo libro hablo de él, sin más datos que mis recuerdos infantiles.
Desde los ocho a los treinta y dos años he vivido en Madrid con excepción del año 1899 y del 1902 que los pasé en París. Me eduqué en la Institución Libre de Enseñanza y conservo gran amor a mis maestros: Giner de los Ríos, el imponderable Cossío, Caso, Sela, Sama (ya muerto), Rubio, Costa (D. Joaquín —a quien no volví a ver desde mis nueve años—). Pasé por el Instituto y la Universidad, pero de estos centros no conservo más huella que una gran aversión a todo lo académico. He asistido durante veinte años, casi diariamente a la Biblioteca Nacional. En 1906 hice oposic…

BIBLIOGRAFÍA DE JOSÉ RODRÍGUEZ MOLINA RELACIONADA CON LA HISTORIA Y CULTURA DE BAEZA

José Rodríguez Molina, Profesor Titular de Historia Medieval de la Universidad de Granada, ha dedicado gran parte de su larga y profunda actividad investigadora al mejor conocimiento de la historia y cultura de Baeza, entre otros dominios de estudio históricos relacionados con Jaén, Granada y Andalucía, generales y particulares como, por ejemplo, sus estudios de frontera. De sus más de 150 estudios publicados, ofrezco la siguiente selección (para un acceso a la lista completa de sus publicaciones, véase

http://www.medievalugr.es/index.php?option=com_content&view=article&id=6:curriculum-de-jose-rodriguez-molina&catid=4:area-de-historia-medieval)


Introducción al estudio del obispado de Baeza-Jaén, según el Códice Gótico del siglo XIII de la Catedral de Jaén, Granada, 1972, 250 págs. (Inédito).

El obispado de Baeza-Jaén en la Baja Edad Media. Aspectos económico-sociales, (Resumen de Tesis Doctoral), Universidad de Granada, 1974, 40 págs.

"Patrimonio eclesiástico del obispad…

UN TEXTO DE QUEVEDO EN CONTRA DE LUIS PACHECO DE NARVÁEZ

A las espaldas de Reinaldo estaba,
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Era embelecador de geometría,
y estaba pobre, aunque le daban todos;
ser maestro de Carlos pretendía;
pero, por ser cornudo hasta los codos,
su testa ángulos corvos esgrimía,
teniendo las vacadas por apodos;
éste, oyendo a Reinaldos, al instante
lo dijo al rey famoso Balugante.
Díjole Balugante al maestrillo
(pasándole la mano por la cara):
«Dile al señor de Montalbán, Cuquillo,
que mi grandeza su inquietud repara;
que pretendo saber, para decillo,
si en esta mesa soberana y clara
se sientan por valor, o por dinero,
por dar su honor a todo caballero».
Reinaldos respondió: «Perro judío,
dirás al rey que, en esta ilustre mesa,
el grande emperador, glorioso y pío,
honrar todos los huéspedes profesa;
que, después…